Doble puente, doble personalidad. JAMY rompe con lo convencional a través de una construcción atrevida donde el metal y el acetato se encuentran en un equilibrio perfecto entre carácter y ligereza. Un modelo para quienes no se conforman, disfrutan jugar con los contrastes y saben destacar sin tomarse demasiado en serio. Seguro, cool y con ese toque de irreverencia que nunca está de más.